Usted seguramente habrá oído
hablar de esta famosa zona
erógena femenina llamada
punto "G . Esta
zona está situada en el
interior de la
vagina
y su tacto es parecido al de
un botón de relieve ligero.
Se ubica exactamente detrás
del hueso púbico y es muy
fácil de localizar después
del orgasmo ya que se
convierte en una zona muy
sensible.
Apoye el dedo
suavemente y de una forma
compasada sobre
el
punto "G",
modificando el ritmo según
el resultado obtenido. Este
tipo de caricia requiere de
mucho tacto ya que el hombre
puede acelerar o ralentizar,
aumentar o reducir la
presión y con ello hacer
variar el grado de
excitación de su pareja. Se
recomienda que para efectuar
este tipo de caricias las
manos estén completamente
limpias, las uñas bien
cortadas y limpias y no
estaría de más utilizar un
poco de crema o aceite
lubricador a fin de hacerlas
más suaves si cabe.
FISIOLOGÍA
Las conclusiones de estos
estudios fueron ratificadas
por el sexólogo Addiego en
1980, que los completó con
la observación de que en
algunos casos la llamada
eyaculación se producía por
un reflejo espontáneo del
área de producción de la
vagina. Para lograrlo era
preciso efectuar la
estimulación en el lugar
adecuado.
Este punto se encuentra
situado en la cara anterior
de la
vagina,
a medio camino entre el
hueso del pubis y el cuello
uterino, a unos tres
centímetros del exterior de
la vagina. Ya en 1960 el
doctor Gräfenberg había
descrito esta zona, capaz de
producir en sus tejidos una
erección muy similar a la
del glande masculino y de
segregar una sustancia
blanquecina e inodora
similar a la producida en la
próstata masculina.